La navidad de los galgos (y de los perros, en general)

Los que me conocéis bien ya sabéis que vivo buscando señales de la vida para dar sentido a todo lo que me acontece. ¿Lo más mágico? Siempre las encuentro, porque en la vida nada es casualidad… Los que me conocéis bien ya sabéis, además, que suelo celebrar los “cumplemeses” y “cumpleaños” de todo acontecimiento de mi vida…

Ayer, casualmente, cumplí 16 años como arquitecta; sí, ayer 23 de diciembre se cumplieron 16 años de haber aprobado mi última disciplina de la licenciatura…

Sin embargo, esa celebración tiene hoy, 24 de diciembre, una competencia muy grande, que le gana por varias cabezas hasta volverla invisible. Porque hoy no es una Nochebuena cualquiera… Es la primera Nochebuena que a sus 7 u 8 años Corbusier, nuestro querido greyhound Corbu, celebra en familia. Y lo que celebramos es muy importante, porque no se trata tanto de tenerlo en nuestra familia (que también, claro) sino, sobretodo, de saber que él ya ha ganado para el resto de su vida el derecho a celebrar las Fiestas fuera de las frías calles, lejos de los peligros y de la soledad, de la indiferencia y el maltrato. Corbu, como todo galgo adoptado, ya es un galgo con derecho a la Navidad… ¡Nada más y nada menos!

9 meses y 20 días han pasado desde que salió del Canil do Porto, sin más pertenencias que los parásitos que demoraron un mes completo en terminar de abandonar su cuerpo, flaco como el que más, con heridas en proceso de cicatrización y sin ninguna señal de musculatura en sus patas, al punto de no poder siquiera hacer fuerza para hacer popó. Hace 9 meses que me aguantáis mensualmente en Facebook celebrando cada uno de sus “cumplemeses” con Tula y conmigo (por lo que os agradezco vuestra paciencia…:)

O Clube da Tula-corbu

Pero Corbu no es el único galgo que celebrará la Navidad por primera vez en su vida. Tras estar con nosotros en acogida temporal 3 meses y 9 días en los que sus ganas de vivir no siempre parecían estar presentes, también Churchill, otro greyhound de Oporto, celebrará estas Fiestas junto a su nueva familia. 5 o 6 años vagó Churchill por el mundo en soledad, se resintió con la vida, dejó de entender por qué estaba vivo, qué era lo que esperaban de él. Quizá esta noche todo quede más claro que nunca para él, gracias a la luz de la Navidad. Y gracias a Only4pets, que se dejó la vida para rescatarlo y ponerlo de pie.

O Clube da Tula-corbu-churchill

Muchos otros galgos celebrarán sus primeras Fiestas en familia. Facebook es testigo de ello, las webs de las diferentes asociaciones de rescates de galgos (y de perros en general) del mundo nos dan hoy ese regalo tan grande de saber que son muchas almas galgas las que hoy sabrán lo que es celebrar en familia.

Muchos galgos, como Tula, ya se han vuelto expertos en celebraciones, verdaderos “organizadores de eventos”, tras varios años en familia. Muchos otros, como Corbu o Churchill, lo descubrirán hoy, pero aún con tiempo para convertirse en expertos.

Pero, lamentablemente, muchos galgos rescatados (adoptados o acogidos) quizá sólo vivan estas Fiestas como el único destello de lo que podría haber sido su vida, quizá no tengan más tiempo que para una Navidad y un pasaje de año en familia… Me refiero a galgos como Quilla, que llegó a mí en 2005, enferma del corazón y desgastada por una vida de explotación. Quilla vivió apenas el tiempo suficiente para vestir sus galas navideñas una vez. Estaba en acogida temporal y partió antes de que yo pudiera formalizar su adopción. Quilla murió siendo una galga en acogida temporal, sin dueño, pero al menos no murió sola y tuvo derecho a celebrar una vez las Fiestas en familia.

O Clube da Tula-quilla

Si tenéis galgos en esas condiciones, esta noche haced que sea mágica para ellos, volved esta noche tan intensa para que ellos vivan en una noche todas las navidades que se perdieron, dadles todo el amor que no recibieron y ayudadlos a crear un recuerdo que los acompañe para siempre cuando hayan partido.

Decir esto sólo me hace pensar en unas cosas prácticas muy importantes: el valor de la adopción y el de la acogida temporal; el valor de la empatía y del no mirar para otro lado; el valor de ver con el corazón y no con el bolsillo; el valor de ver un alma en vez de un cuerpo de perro con unas determinadas características físicas, más o menos bonitas…

¿Cuántos galgos pasarán estas Fiestas sin saber aún lo que es tener una familia?

¿Cuántos galgos vivirán estos días en soledad antes de ser eutanasiados en febrero, cuando la temporada de la caza acabe o, quizá, mucho antes de febrero?

¿Cuántos galgos serán abandonados sin que ningún alma piadosa se haga cargo de ellos hasta que, famélicos y sin fuerzas, una cadena humana a través de Facebook consiga rescatarlos para acompañarlos en su último suspiro?

La Navidad de los galgos (y de los perros abandonados, en general) no siempre es color de rosa; no siempre tiene luces navideñas ni un regalo al pie del árbol… Esta noche, mientras todos celebremos en familia con nuestros galgos rescatados, muchos galgos soñarán en la soledad de sus zulos con pertenecer a esa “élite de galgos navideños” cuyo único regalo esperado es el de tener una familia.

Por eso, las palabras claves en esta Navidad tienen que ser:

EMPATIZA, ACOGE, ADOPTA, RESPONSABILÍZATE.

Y, sobre todo, DESAFÍATE a creer que todo es posible cuando el corazón se abre… No hay paro, ni cuenta bancaria en 0 que te impida adoptar (lo sé por experiencia…)

Feliz Navidad para todos…

Si ya sois los felices compañeros de un galgo adoptado (o de un perro, en general) celebrad la Vida como si no hubiera un Mañana, aprended con los galgos si no sabéis hacerlo. Sentiros agradecidos por pertenecer a la “Élite de los galgos navideños”. Y si aún no sois parte de ese privilegiado grupo, ya sabéis cómo podéis serlo desde mañana mismo…

Insisto: Feliz Navidad para todos…

O Clube da Tula-navidad

2 thoughts on “La navidad de los galgos (y de los perros, en general)

  1. Como siempre leo emocionada tus palabras y dejo de escribir un momento para abrazar a Geiko, como intentando darle todo los mimos que le debía la vida. Pero él está en paz porque, como bien dices , Geiko sabía que su sitio era nuestro hogar y ahora está en el sitio que él sabía que era suyo.

    1. Querida Lali, gracias por ser nuestra lectora fiel y por siempre compartir tus pensamientos con nosotros. Cuida mucho a Geiko y sé muy feliz junto a él! Un gran abrazo

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