La celestina de los galgos

O Clube da Tula-civic dogHoy, 4 de marzo de 2017, se cumplirían 7 años del flechazo amoroso que Tula y yo experimentamos al conocernos. El nuestro fue un amor a primera vista, un “aquí te pillo, aquí te mato”, que en el mundo de los galgos adoptados equivale a decir “me dejo adoptar por ti en este mismo instante que te conozco” (afirmación pronunciada por el humano, obviamente).

1.000 km recorrí para encontrarme con esa galga española “oscurita” que, según decían, era un “bomboncito”. Y yo, que “creo para ver” más que “ver para creer”, allí fui con mi corazón palpitante y los nervios a flor de piel a mi cita a ciegas con Tula.

Dicen que las citas a ciega no suelen ser exitosas, pero yo soy muy optimista y, aunque nunca me permití (ni me permitiría) una cita a ciegas con un humano, tengo debilidad (un “fraquinho”, como dicen los portugueses) por citas a ciegas con galgos…

Pero debo reconocer que esa destreza para lanzarme al vacío e ir a la búsqueda de un galgo que se encuentra en la otra punta de la península (y esa capacidad por firmar un formulario para dejarme adoptar por un galgo a quien literalmente acabo de conocer), no nació por casualidad. Soy aventurera, pero no tanto…

Como decía al inicio de este post, hoy, 4 de marzo de 2017, se cumplirían 7 años del flechazo amoroso que Tula y yo experimentamos al conocernos. Nuestro destino estaba marcado, eso es seguro. Pero la cita a ciegas con Tula fue idea de la mayor celestina que conozco… La celestina de los galgos… Y por eso salté al vacío, por segunda vez. Es que la cita a ciegas con Lily que la celestina de los galgos me había propuesto en 2006 había sido un rotundo éxito, y me atrevía a repetir… Mejor aún, ¡tenía muchas ganas de repetir!

La celestina de los galgos no es un personaje de cuento ni una leyenda urbana. Es una persona de carne y hueso como tú y como yo, aunque por momentos pienso que tiene algún gen extraterrestre, por los superpoderes que demuestra tener cada día y por las hazañas que consigue. Lo que la celestina de los galgos hace se aproxima mucho de “mover montañas”.

Conocí a la celestina de los galgos en Barcelona, el día de Sant Jordi de 2005, en la Rambla de Catalunya, entre libros, rosas y galgos. Ahora, mientras escribo este post, no parece ya casualidad que la haya conocido durante ese día tan especial en Catalunya… Lo recuerdo como si fuera hoy. Fue bastantes meses antes de poder darme el lujo de tener un galgo (aún vivía en una residencia universitaria y allí los animales no eran aceptados); fue bastante tiempo antes de tener mi primera cita a ciegas con un galgo gracias a su intercesión.

El día que conocí a la celestina de los galgos intuí que tenía un don, no sabía cuál pero algo especial había en ella. Y aunque me olí algo, era imposible para mí imaginar cómo ese don iba a impactar en mi vida, ininterrumpidamente, durante los casi 12 años que ya han pasado desde aquel Sant Jordi…

No sé cómo funcionan las cosas en el mundo de las celestinas de humanos, pero te puedo explicar con detalle, y por propia experiencia, el modus operandi de la celestina de los galgos. Así que créeme, porque no te engaño ni exagero.

La celestina de los galgos no toca a tu puerta, es decir que no es el tipo de celestina que serían tu madre, tu tía o tus amigas que te quieren enchufar a toda costa al hijo de la vecina o al primo de su novio y no aceptan un no por respuesta a su proposición casamentera amateur. La celestina de los galgos aguarda con calma, porque es una profesional y porque sabe que serás tú quien toque a su puerta: al fin y al cabo, las citas que te propondrá son con galgos, ¿y quién se resistiría a un encuentro amoroso con uno de ellos? Así que la celestina de los galgos te recibe, escucha tu historia y tu auto-descripción, al mismo tiempo que lee entre líneas aquello que no le dices, aquello que ni tú sabes de ti… Previamente, la celestina de los galgos ha hecho lo mismo con cada galgo, por lo que mientras le hablas ella ya comienza a tejer historias, comienza a imaginarte con este o ese galgo…

Y mientras tú le confiesas que te enamoraste de aquel galgo (y sólo aquel!) que viste en una foto, que te robó el sueño con sus ojos y que tiene sin dormir a toda tu familia desde hace un mes, la celestina de los galgos ya ha reconocido, sin que tú lo sepas aún, cuál de todos los otros galgos silenciosos es tu alma gemela. Sí, porque la celestina de los galgos no anda con pequeñeces… Ella no procura darte un galgo para un amor de verano. Lo que la celestina de los galgos se empeña en darte (y siempre lo consigue) es el galgo de tu vida, ese alma gemela que te estaba predestinada desde esta u otra vida, un alma junto a la que quizá ya viviste otra vida…

Y así, por la matemática del destino, la celestina de los galgos te propone una cita a ciegas. Llegas a ella con incertidumbre, no sabes quién estará a tu espera, si habrá flechazo, si serás correspondido o no. Y de repente, mientras estás en una sala esperando conocer la que la celestina te dijo que sería tu alma gemela galga, la ves llegar… Te rindes a sus pies, los del alma galga y los de la celestina de los galgos, porque inmediatamente sabes que aquel galgo de tu cita a ciegas es el tuyo, lo fue siempre, lo fue desde antes de saber que querías tener un galgo. Así de efectivo y contundente es el trabajo de la celestina de los galgos. Te despides de ella, le agradeces su trabajo eficiente y el haber enriquecido tu vida con esa cita a ciegas y te sales de allí con tu alma gemela galga.

O Clube da Tula

Pero lo que no sabes es que el impacto que la celestina de los galgos tendrá en tu vida sólo acaba de comenzar. Porque los años pasarán, y la celestina de los galgos seguirá poniendo más almas galgas gemelas a tu lado (o quizá todas ellas sean pedacitos de una misma alma y la celestina de los galgos tenga otro don: el de encontrar esos pedacitos dispersos en este mundo caótico y reunirlos para dártelos todos en esta vida, quién sabe…). Será ella misma quien, en nuevas citas a ciegas (tantas como tú le dejes organizarte, cada x años), te enseñará que el amor galgo es infinito y que tú eres muy rico por disfrutar del mismo cada día.

Si eres aún más afortunado, como yo, tendrás contacto más frecuente con ella, la considerarás una amiga. En cualquier caso, la celestina de los galgos entró en tu vida para quedarse. Y serías ciego si no te dieras cuenta de que cada día, aunque no la veas, ella sigue enriqueciendo tu vida y cuidándote gracias a las almas gemelas galgas con las cuales te emparejó.

Tula fue la segunda alma gemela que la celestina de los galgos me dio; Lily fue la primera. Tula vivió junto a mí casi 7 años. Nos faltó tan poco para celebrar hoy 7 años de habernos conocido y de habernos flechado mutuamente… 7 años desde que nos adoptamos la una a la otra. No siento que en nuestra relación haya sido yo quien cuidó de Tula. Y no es porque me quiera masacrar o ser ultra-auto-exigente, sino porque parece tan claro que fue ella quien me cuidó a mí… Tula me mantuvo viva, literalmente, durante casi 7 años.

Cuando todo caía con violencia a nuestro alrededor, Tula me mantuvo de pie. Cuando todo estaba paralizado, Tula me mantuvo en movimiento. Cuando todo parecía injusto, Tula me recordó que en la vida todo acontece por algo y que de todo se aprende. Cuando me resistí a creerle, me recordó que el destino no es apenas una palabra misteriosa, sino la realidad en que vivimos. Cuando hubo que cambiar de ciudad, Tula fue la primera en subirse al coche para ir a buscar casa y trabajo. Cuando lloré, secó mis lágrimas con su hocico (lo hizo hasta la penúltima noche de su vida, cuando ya no podía moverse, cuando el dolor ya se había apoderado de su cuerpo).

O Clube da Tula

Cómo no reconocer, en esos casi 7 años, el mérito que la celestina de los galgos tuvo en mi vida?

Tula pudo ayudarme a vivir sólo porque la celestina de los galgos supo que éramos almas gemelas y nos regaló una cita a ciegas para que nos flecháramos mutuamente. Sin esa cita a ciegas, planificada por email y a una distancia de 1.000 km, mis últimos casi 7 años no habrían sido lo que fueron. Sin aquella cita a ciegas, a la que acudí a encontrarme con una galga española “oscurita” y que decían ser “un bomboncito”, hoy no estaría viva.

A estas alturas, seguramente, ya te has dado cuenta de que este post no es (aún…) mi homenaje a mi querida alma gemela Tula, sino una manera de agradecer a la celestina de los galgos por haberme mantenido viva y llena de amor durante estos casi 7 años (más los más los años con Lily y los otros con galgos que tuve en acogida temporal).

A estas alturas, seguramente, ya habrás descubierto quién es la celestina de los galgos. Si aún no lo descifraste, te lo digo yo: se llama Anna Clements y es la co-fundadora y directora de SOS Galgos.

O Clube da Tula

Desde el Sant Jordi de 2005, querida Anna, muchas cosas han pasado en mi vida. Y en todas ellas, pequeñas o grandes, felices o tristes, tú has estado (sin saberlo) impactando en mi vida a través de Tula y gracias a Tula (y antes, Lily)… Porque ser la celestina de los galgos, querida Anna, no te permite cambiar tan sólo la vida de cada galgo que llega a SOS Galgos, sino que te permite cambiar, aún más, la vida de las personas que emparejas con cada galgo, al extremo de marcar la diferencia entre vivir o morir. Así de transcendente es tu misión como celestina de los galgos. Tenlo por seguro y no lo olvides. Por eso, te agradezco de todo corazón la cita a ciegas que me regalaste con Tula el 4 de marzo de 2010. Te agradezco por haber reconocido, entre tantos galgos rescatados, cuál era en ese momento mi alma gemela. Te agradezco por todos estos años de amor incondicional e infinito que viví con Tula gracias a tu labor de celestina de los galgos.

O Clube da Tula

Y ahora me voy, que mi otra alma gemela, Corbusier, me espera para celebrar juntos nuestro segundo aniversario, también el 4 de marzo…

© del texto, María Candela Suárez y O Clube da Tula; de las fotos de O Clube da Tula, Whom Creative Studio; de las fotos de Anna Clements, Aleix Fernández.

2 thoughts on “La celestina de los galgos

  1. Aissss, Candela siempre me haces emocionar mucho. Me encanta todo el amor que desprendes por los galgos y sólo hace que recordarme lo muchísimo que quiero a mi preciosa Janna y lo mucho que ha cambiado mi vida que esté a nuestro lado.

    Un abrazo guapa y muchos ánimos :)))

    1. Hola Saioa… Muchas gracias por dejar tu mensaje, nos hace mucha ilusión. Ya sabía yo que no te arrepentirías de adoptar a Janna, pues adoptar un galgo siempre es una decisión con éxito garantizado. Junto a Tula fuimos carne y uña durante casi 7 años, verdaderas compañeras de aventuras y de vida, podríamos escribir un libro con todas las cosas que vivimos y que nadie sabe. Tula siempre será esa hermana que me acompañó en la peor fase de la vida y que me mantuvo de pie, siempre amiga incondicional, siempre inspiradora, siempre sonriente, sin nunca juzgarme ni contradecirme… Ha dejado un vacío enorme… Un gran abrazo, Saioa…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *